En la risa de la mosca

 

*Bajo el camisón sonreía una mosca

Isaura Duarte

Fundarte

Caracas, Venezuela, 2022

 (87) pp.

 

por: Norys Saavedra Sánchez

 

 Bajo el camisón sonreía una mosca es el libro de poemas de Isaura Duarte, joven poeta venezolana (Caracas, 1980) y este libro, como su pintoresco nombre lo dice, nos abre a las posibilidad de varias lecturas. Una mujer con camisón ilustra la portada y esos tonos pasteles ya nos recuerdan como las moscas son atraídas por el banquete… Más allá de cualquier opinión subjetiva del título, Isaura nos presenta una obra donde a través de sus versos maneja con inteligencia cada poema, poemas que a través de su título despiertan el deseo de explorar como las moscas las superficies llenas de atractivas sustancias.

    El libro de Isaura contiene no solo la exploración de un lenguaje atrevido y directo; en la psique de la autora intuimos la energía de ciertos arquetipos femeninos, valga la redundancia de la mitología griega o de las diosas de nuestras culturas y sus mitos poderosos. En este libro hay rasgos de alguna Artemisa desafiando a la sociedad o Atenea con su habilidad, tal vez afrodita con su sensualidad. Pero ante todo Isaura desarrolla su propio personaje, vestido con antifaces que intercambia en el día o la noche o cuando ella quiera. Va seduciendo al lector y no solo es con el verso sino con pautas escénicas para indicarnos el capítulo que cambia a otro, escenas tras otras se suceden; tiene claro que hay un escenario a su disposición para interpretar la mujer de la pasión que golpea con látigo las carnes de alguna presa o la que sucumbe a la tormenta. Pues en el libro, la escritora se bate entre momentos luminosos y de sombras.

    Cubierto el rostro de esa oscuridad llega el momento de darse cuenta que el espejo devuelve el reflejo

Carbón

<<Lave mi rostro con hielo y piedra

a la luz de la boca de una lombriz

que encorvada ejecutaba una danza

de tierra turbia.

Lo tensé hasta que se abriera,

allí, agachada ante la vida

en una súplica divina.

La vi irse en páginas

de muerta hiedra

desprendiéndose de mí…>> (p.19)

    Los espejos tienen esas propiedades especiales y llenas de misterios. Cuentan que en la antigua Grecia las brujas de Tesalia los usaban para escribir sus oráculos con sangre humana, y más cercano a nosotros, el gran Borges decía que el arte debía ser ese espejo que nos revela nuestra propia cara, en la autora los espejos son principio y fin de una dualidad que juega y toma cuerpo:


Sans Cages

<<…Cohibida

Hambre

Miras

mi espalda trémula

quebrarse

ante tus-mis

Espejos.>>  (p.30)


    En todas las páginas del libro Bajo el camisón sonreía una mosca la voz de la autora va mostrando aquellos lugares donde habitan sus recuerdos. Si sus fantasmas la tocan, ella también se viste de ellos. Y es que en la psiquis femenina hay múltiples presencias, ya lo decía el famoso médico psiquiatra venezolano Fernando Rísquez, en su libro Aproximación a la feminidad (1983). <<Así como el agua tiene dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, toda mujer tiene un átomo central que es la diosas madre y dos que le dan vueltas todo el tiempo: la diosa hija, eternamente doncella, y la diosa bruja, eternamente encantadora: Deméter, Kore y Hécate. La mujer durante toda su vida, consteliza esas tres formas, dándole un pequeño apoyo a cada una de ellas…>> (p.41)

    Así mismo se hace evidente en los textos de la autora la transición a poemas que terminan siendo una pequeña historia en prosa y también en textos experimentales:

Escozor virginale

(segunda parte)

<<Marie Olga, abría sus piernas heridas, lamiéndose el dedo pulgar. La silla solitaria y dura ante la puerta de su habitación. Inclinación. Ladear en sus caderas unos milímetros menos estrechos, puja hacia abajo haciendo crujir la madera del piso.>> (p.87)

    En ese mismo hilo va extendiéndose,  contándonos a través de la prosa aquella vez donde un insecto se convirtió en la certeza para concebir sus textos con esa especie de humor negro del que ella también sabe manejar, en la dinámica de este libro hay metáforas audaces  y alegorías que se intercambian como figuras de cartas, un mazo sale y luego otro cambia la jugada y está ella allí apostando y arriesgando porque es la historia que quiere contar.

    Un momento estelar de la lectura es el poema que da título al libro donde los elementos sensoriales, sensualidad y lucha de cuerpos involucran a la atrevida mosca, el texto deleita y mantiene la emoción en su estructura, entendiendo que es un poema central de toda la obra, leamos:

Bajo el camisón sonreía una mosca

<<Mi mosca me era tan fiel, puente verde de antenas delgadas. Yo vivía presa he iba de un sol a un puñado de letras, ella no dependía ni de la tarde ni de la noche, fiera y potra y, sin embargo, todas sus horas eran mías.

¡Egoísta, siempre tan egoísta!...>> (p.81)

    Isaura Duarte se explaya a sus anchas con lo que tiene, dardos ardientes, entre lágrima y placer y sin guardarse nada por dentro, no hay duda que en sus textos están presentes esos elementos actorales, en los varios personajes que son ella y para ella, por lo que arriba y abajo del libro podemos encontrar los vestigios que dejó la Mosca. Este libro nos propone elementos de vanguardia y nos indica la pasión de la autora por el lenguaje visual, que aunque no estemos frente a una pantalla, sabe llevarnos a sentir muy de cerca el zumbido de las moscas… no sabemos si son moscas de fruta, o moscas comunes; si bien es cierto en la literatura hay múltiples ejemplos de insectos diversos, en este momento nos quedamos imaginando la escena en que, Bajo el camisón sonreía una mosca... en toda su belleza y formas.

Sin más que agregar… esta reseña va acompañada del tema de la agrupación argentina La Mosca Tsé-Tsé (Te quiero comer la boca): Es muy fuerte lo que pasa por mi mente/ Los besos más indecentes son los que te quiero dar/ Morirme si es que tu mano me toca/ Si pudiera solamente imaginar/ Que mis venas se convierten en un rio/ Quiero comerte la boca sin dejar de respirar.

 

  Referencias

 

Duarte, Isaura (2022) Bajo el camisón sonreía una mosca. Caracas. Venezuela: Fundarte (Fundación para la cultura y las Artes). Colección (Cuadernos de difusión, Poesía del siglo XXI).

Rísquez, Fernando (1983). Aproximación a la feminidad. Caracas. Venezuela: Monte Ávila Editores Latinoamericana.

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Isaura Duarte

Caracas-Venezuela. Es poeta, actriz, artista visual y gestora cultural. Trabaja la performance y la video-poesía como un medio de expresión para sus escritos. Es miembro de la Asociación de Escritores Hispanos (AEHISP) y su revista Litterae, de igual manera es una de las fundadoras de la revista digital de promoción literaria, «Pulsión Poética» creada en el año 2021. Isaura forma parte de la antología poética: «Por amor al arte» de AEHISP y es una de las poetas ganadoras con mención honorífica del II Concurso Internacional de Poesía J. Bernavil, siendo así parte de una antología poética en homenaje a la poetisa española, Pilar Paz Pasamar (Andalucía-España). Fue seleccionada como Autora del Año 2021 por la misma casa editorial, representando a su país como una de sus nuevas voces poéticas contemporáneas. Ha participado en varios recitales poéticos nacionales e internacionales, en el festival de poesía Encuentro Poético del Sur y recientemente en la XIII Feria del Libro de Caracas 2022 y en la 18ª edición de la Feria Internacional de Poesía de Venezuela 2022 (FILVEN). Autora del poemario “Bajo el Camisón Sonreía una Mosca” publicado por el Fondo Editorial de la Fundación para la Cultura y las Artes FUNDARTE en el mes de noviembre 2022.


El cuerpo de la araña
Norys Saavedra
Fotobook personal