En
la risa de la mosca
*Bajo el camisón sonreía una mosca
Isaura Duarte
Fundarte
Caracas, Venezuela, 2022
(87) pp.
por: Norys Saavedra Sánchez
El libro de Isaura contiene no
solo la exploración de un lenguaje atrevido y directo; en la psique de la
autora intuimos la energía de ciertos arquetipos femeninos, valga la
redundancia de la mitología griega o de las diosas de nuestras culturas y sus
mitos poderosos. En este libro hay rasgos de alguna Artemisa desafiando a la
sociedad o Atenea con su habilidad, tal vez afrodita con su sensualidad. Pero
ante todo Isaura desarrolla su propio personaje, vestido con antifaces que
intercambia en el día o la noche o cuando ella quiera. Va seduciendo al lector
y no solo es con el verso sino con pautas escénicas para indicarnos el capítulo
que cambia a otro, escenas tras otras se suceden; tiene claro que hay un
escenario a su disposición para interpretar la mujer de la pasión que golpea
con látigo las carnes de alguna presa o la que sucumbe a la tormenta. Pues en el
libro, la escritora se bate entre momentos luminosos y de sombras.
Cubierto el rostro de esa
oscuridad llega el momento de darse cuenta que el espejo devuelve el reflejo
Carbón
<<Lave mi rostro con hielo y
piedra
a la luz de la boca de una
lombriz
que encorvada ejecutaba una
danza
de tierra turbia.
Lo tensé hasta que se abriera,
allí, agachada ante la vida
en una súplica divina.
La vi irse en páginas
de muerta hiedra
desprendiéndose de mí…>> (p.19)
Los espejos tienen esas
propiedades especiales y llenas de misterios. Cuentan que en la antigua Grecia
las brujas de Tesalia los usaban para escribir sus oráculos con sangre humana,
y más cercano a nosotros, el gran Borges decía que el arte debía ser ese espejo
que nos revela nuestra propia cara, en la autora los espejos son principio y fin
de una dualidad que juega y toma cuerpo:
Sans Cages
<<…Cohibida
Hambre
Miras
mi espalda trémula
quebrarse
ante tus-mis
Espejos.>> (p.30)
En todas las páginas del libro Bajo
el camisón sonreía una mosca la
voz de la autora va mostrando aquellos lugares donde habitan sus recuerdos. Si
sus fantasmas la tocan, ella también se viste de ellos. Y es que en la psiquis
femenina hay múltiples presencias, ya lo decía el famoso médico psiquiatra
venezolano Fernando Rísquez, en su libro Aproximación a la feminidad (1983). <<Así
como el agua tiene dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, toda mujer tiene
un átomo central que es la diosas madre y dos que le dan vueltas todo el tiempo:
la diosa hija, eternamente doncella, y la diosa bruja, eternamente encantadora:
Deméter, Kore y Hécate. La mujer durante toda su vida, consteliza esas tres
formas, dándole un pequeño apoyo a cada una de ellas…>> (p.41)
Así
mismo se hace evidente en los textos de la autora la transición a poemas que
terminan siendo una pequeña historia en prosa y también en textos
experimentales:
Escozor virginale
(segunda
parte)
<<Marie
Olga, abría sus piernas heridas, lamiéndose el dedo pulgar. La silla solitaria
y dura ante la puerta de su habitación. Inclinación. Ladear en sus caderas unos
milímetros menos estrechos, puja hacia abajo haciendo crujir la madera del
piso.>> (p.87)
En
ese mismo hilo va extendiéndose, contándonos a través de la prosa aquella vez
donde un insecto se convirtió en la certeza para concebir sus textos con esa
especie de humor negro del que ella también sabe manejar, en la dinámica de
este libro hay metáforas audaces y
alegorías que se intercambian como figuras de cartas, un mazo sale y luego otro
cambia la jugada y está ella allí apostando y arriesgando porque es la historia
que quiere contar.
Un
momento estelar de la lectura es el poema que da título al libro donde los elementos
sensoriales, sensualidad y lucha de cuerpos involucran a la atrevida mosca, el
texto deleita y mantiene la emoción en su estructura, entendiendo que es un
poema central de toda la obra, leamos:
Bajo el camisón sonreía una
mosca
<<Mi
mosca me era tan fiel, puente verde de antenas delgadas. Yo vivía presa he iba
de un sol a un puñado de letras, ella no dependía ni de la tarde ni de la
noche, fiera y potra y, sin embargo, todas sus horas eran mías.
¡Egoísta,
siempre tan egoísta!...>> (p.81)
Isaura
Duarte se explaya a sus anchas con lo que tiene, dardos ardientes, entre lágrima
y placer y sin guardarse nada por dentro, no hay duda que en sus textos están presentes
esos elementos actorales, en los varios personajes que son ella y para ella,
por lo que arriba y abajo del libro podemos encontrar los vestigios que dejó la
Mosca. Este libro nos propone elementos de vanguardia y nos indica la
pasión de la autora por el lenguaje visual, que aunque no estemos frente a una pantalla,
sabe llevarnos a sentir muy de cerca el zumbido de las moscas… no sabemos si son
moscas de fruta, o moscas comunes; si bien es cierto en la literatura hay
múltiples ejemplos de insectos diversos, en este momento nos quedamos imaginando
la escena en que, Bajo el camisón sonreía una mosca... en toda su belleza
y formas.
Sin más que agregar… esta
reseña va acompañada del tema
de la agrupación argentina La Mosca
Tsé-Tsé (Te quiero comer la boca): Es muy fuerte lo que pasa por mi mente/ Los besos más indecentes son los que te quiero dar/
Morirme si es que tu mano me toca/ Si pudiera solamente imaginar/ Que mis venas se convierten en un rio/ Quiero comerte la boca sin dejar de respirar.
Duarte, Isaura (2022) Bajo el camisón sonreía una mosca. Caracas. Venezuela:
Fundarte (Fundación para la cultura y las Artes). Colección (Cuadernos de
difusión, Poesía del siglo XXI).
Rísquez, Fernando (1983). Aproximación
a la feminidad. Caracas. Venezuela: Monte Ávila Editores Latinoamericana.
Isaura Duarte
Caracas-Venezuela. Es poeta, actriz, artista visual y gestora cultural. Trabaja la performance y la video-poesía como un medio de expresión para sus escritos. Es miembro de la Asociación de Escritores Hispanos (AEHISP) y su revista Litterae, de igual manera es una de las fundadoras de la revista digital de promoción literaria, «Pulsión Poética» creada en el año 2021. Isaura forma parte de la antología poética: «Por amor al arte» de AEHISP y es una de las poetas ganadoras con mención honorífica del II Concurso Internacional de Poesía J. Bernavil, siendo así parte de una antología poética en homenaje a la poetisa española, Pilar Paz Pasamar (Andalucía-España). Fue seleccionada como Autora del Año 2021 por la misma casa editorial, representando a su país como una de sus nuevas voces poéticas contemporáneas. Ha participado en varios recitales poéticos nacionales e internacionales, en el festival de poesía Encuentro Poético del Sur y recientemente en la XIII Feria del Libro de Caracas 2022 y en la 18ª edición de la Feria Internacional de Poesía de Venezuela 2022 (FILVEN). Autora del poemario “Bajo el Camisón Sonreía una Mosca” publicado por el Fondo Editorial de la Fundación para la Cultura y las Artes FUNDARTE en el mes de noviembre 2022.

El cuerpo de la araña
Norys Saavedra
Fotobook personal
