I

 ¡El Egeo se viene hacia nosotros!

la barca de inmigrantes ha despeñado su marcha.

 

Ananké no nos perdona la miseria:

la odiosa madre

 arroja al mar las provisiones.

 

En cambio

Zeus

es otro pobre polizonte

temblando en miedo de ahogarse;

 

ojalá no se lo lleven

adonde tantos suplican esperanza.

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 II

 

¿No hay quien auxilie a este hombre

casi gangrenado

jubilado

envejecido?

¡Ladremos duro! No nos iremos

hasta que alguno

deje de hacerse el uránido

y nos atienda.

Tu casa es una letra hebrea blanca frente al puerto;

sobrevives en el puerto más filoso

como quien duerme con la hetaira bella.

Ya nadie puede ver con sendas luces,

los pies vetustos desvían las pisadas.

¿Es que nadie, ni en emergencia,

atenderá a este hombre?

¡Aún soy Aquiles el airado,

el de la antigua herida!

III

 

Calíope Eremita

reparte sus camelias y mermeladas

a lo más alto y ortodoxo de Tesalia.

 

Ni romia ni helena:

se abarquilla los cabellos como un naipe.

 

Jamás nos dice

qué significa el tasbih de sus manos

            ella jamás cantó la Ilíada en su lengua

 

pero trajina

y trajina

entre odiseas.

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IV

 

Todo se llora temprano

y lentamente

 

Él ya no ha muerto

hay constructos a su paso

echó en Icaria

 la cera de sus lágrimas

 

El día puede olvidar todo

prontamente

 

(¡transfugarse debe ser muy intrincado!)

 

 

El sol se torna

enemigo de los vuelos

 

Quetzalcoátl

es Abya Yala incandescente;

su quetzalli fulminante no es de cera.

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 V

 

Todos los pueblos

bruñen bajo el Trueno sus carrozas de Ares

 

tendríamos que haberlas aguantado

mas el Vulturno no espera por nosotros

 

A-ya-huás-quen-se

Dionisio     Wanadi     Rama Chandra

 

Todos los pueblos

tienen un corazón

que no se deja

engullir sus entrañas de las águilas.

Karelyn Buenaño



Mérida, Venezuela, 1980. Poeta, docente universitaria y promotora cultural. Licenciada en Idiomas Modernos mención investigación lingüístico-literaria por la Universidad de los Andes. Ha publicado los siguientes libros: La ciudad nos cantará para abrazarnos (DAES, Universidad de los Andes, Mérida, 1999); Complejo de Dido (DAES, Universidad de los Andes, Mérida, 2003); Siniestra (Ediciones Gitánjali, Mérida, 2005); Trópico de Circe (Fundación Editorial El Perro y la Rana, Caracas, 2006), La condición del fuego (Efory Atocha Ediciones, Madrid, 2012), y El libro de las mutaciones para yonkis (Imprenta regional Mérida, 2015). En el 2018 ganó una de las Becas de Estímulo a la Creación Literaria mención Narrativa del Centro Nacional del Libro. El sendero de las Blasas (Fundación Editorial El Perro y la Rana, 2019) es su primera novela. Ha participado en varias antologías de poesía nacionales e internacionales. Registro nacional de oficios del libro (RNOL) nro 22. Correo: circehelena@gmail.com

Fotografía de portada: Omar Rosa Causilla