Ensamblajes al sur de la frontera de Gabriela Garcés

Por Marcelo Seguel Bon

 

     Ana Frank escribió en 1944:“Me parece que lo mejor de todo es que, lo que pienso y siento, al menos lo puedo escribir, de lo contrario, me asfixiaría completamente”. En virtud de ese pensamiento, se agradece ver concretada la publicación de Ensamblajes al sur de la fronterade Gabriela Garcés (Editorial MAGO, Abril 2021) en plena pandemia, en medio de tanto distanciamiento, virtualidad y aislamiento. Se agradece el riesgo y la apuesta de escribir y publicar en medio de un tiempo y una época tan indefinida e incierta; sobre todo, publicar un texto que ofrece calidez, ternura y humanidad a través de unos personajes en pleno estado de movilidad y que en esa dinámica propician el encuentro, el desencuentro y, ofrecen luz y reflejo a la soledad, al amor, al desamor y a todos aquellos elementos que nos define como seres humanos.

     Asumo que para la autora, este ejercicio escritural ofrece una búsqueda y un desafío permanente, genera preguntas, una detrás de otra; todo enmarcado, quizás, dentro de un estado de incomodidad que la lleva a un límite, a un estado de definición frente a una frontera porosa y permeable entre la autora y sus personajes que les permite interpretarse a sí mismos y, también, en esa actuación y dialéctica van descubriendo sus verdaderas motivaciones, dudan de sí mismos, de sus propias palabras, de sus construcciones para terminar ofreciéndoles a los y las lectoras gestos, preguntas, respuestas, certezas y espacios indefinidos y poéticos sobre la paradoja y la fragilidad de la condición humana.

 

     Ensamblajes al sur de la frontera se trata de siete narraciones muy bien hilvanadas, muy bien tejidas; ensamblajes de historias plenas de seres con sus respectivos vínculos, emociones, hilos invisibles que se van entrecruzando y creando nuevas dimensiones, nuevas mutaciones por efecto del intercambio de experiencias. Esas historias, a su vez, se van llenando de datos, de informaciones, de nuevas emociones, conexiones y visiones sobre el mundo, sobre la vida y nuestra sociedad y así sucesivamente. La autora nos lleva a conocer, a identificar nuevos personajes para posteriormente, ensamblarlos a otros personajes con el fin de delinear nuevos universos humanos junto a toda una infraestructura material; objetos, mobiliario urbano y rural, edificios, habitaciones, buses, etc., quizás, la autora se delata en su oficio de antropóloga al momento de observar y detallar.

 

     Casualmente, tiempo atrás y a modo de acotación pertinente, leyendo a Deleuzey Guattari, podría recalcar que se hace mención al término constelación cuando se trata de ensamblajes humanos; una constelación, como cualquier ensamblaje, se compone de articulaciones contingentes imaginativas extraída entre una multitud de elementos heterogéneos junto a elementos materiales, éste proceso de ordenar la materia alrededor de un cuerpo también se define como codificación. Este proceso de constelación, además, enmarca la complejidad social dentro de un proceso en plena dinámica, desplazamiento y mutación.

 

     Irremediablemente, al leer Ensamblajes al sur de la frontera, no podemos evitar pensar en esa hermosa novela de Haruki Murakami, Al sur de la frontera, al oeste del sol, aquella historia entre Hajime y Shimamotopero, en esta oportunidad, la autora hace énfasis en que las siete historias de su texto están enmarcadas en el sur de Chile, al sur de esa frontera, al sur del legendario Rio Bio Bio; territorio histórico defendido por nuestros hermanos mapuches del invasor español y, posteriormente, del chileno.

 

     Finalmente, haciendo analogía con Ana Frank, se puede entrever, igualmente en nuestra autora, un momento estelar y luminoso, entre conflictos bélicos, pandemias y noticias en tiempo real, al leer a Gabriela Garcés y acercarse a aquello que nos hace pensar, imaginar y maravillar de nuestra extraña condición humana.

Gabriela Garcés

 

Nació en Santiago de Chile en 1980. Es antropóloga, Magister en Salud Pública Comunitaria y, actualmente, cursa estudios de Doctorado en Ciencias Sociales en la Universidad de La Frontera. Vive desde el año 2001 en la ciudad de Temuco, Región de La Araucanía. Ha participado en talleres de creación literaria con la escritora Flavia Radrigán en el Centro Cultural Balmaceda #1215 en Santiago de Chile; igualmente, con el poeta Guido Eytel y Carlos Lloró en la ciudad de Temuco. Se ha desempeñado en cargos profesionales en instituciones públicas, vinculándose con problemáticas de integración social e interculturalidad en distintas comunas de la Región de La Araucanía. Ha publicado columnas de opinión en diarios locales y ha participado en procesos de recuperación de la memoria colectiva. También, ha publicado relatos en revistas universitarias como “La Fosa” y “Zur”. Ha recibido la Beca de Creación Literaria del Ministerio de la Cultura y las Artes de Chile y, más recientemente, el FONDART para la edición del libro “Ensamblajes al sur de la frontera”, el cual fue publicado por Editorial MAGO durante el año 2021.

Marcelo Seguel Bon



Santiago de Chile (1963). Entre los años 1983 y 1987, estuve en la ciudad de Temuco, estudiando Pedagogía en Castellano en la Pontificia Universidad Católica de Chile; proyecto que no terminé debido a una dura enfermedad nerviosa. A mediados de 1988, salí de Chile por el puerto fronterizo de Arica; vagué, caminé, recorrí en camiones, en buses, a pie, toda Latinoamérica durante un año. Conviví con los Kogui en la Sierra Nevada de Santa Marta en Colombia. Finalmente, recalé en Venezuela el año 1989.Desde 1992 hasta el año 2000fui seleccionado para participar en diferentes talleres de creación literaria en los espacios del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG) de Caracas con grandes y consagrad@s escritor@s como Igor Barreto, Miguel Márquez, William Osuna y Judit Gerendas. Cuando llega el Comandante Chávez y la revolución, comienzo a trabajar como Especialista del Libro para el Ministerio de Cultura de Venezuela. El año 2006, la Editorial El Perro y la Rana me publican “Los Paisajes Imposibles” y, también, durante esos años participo en varias versiones del Festival Mundial de Poesía de Caracas compartiendo recital junto a poetas como Ernesto Cardenal, Sam Hamill, Martín Gambarotta, Rosa Chávez, Ximena Benítez, William Osuna, etc. El año 2016, producto de la grave crisis económica y la violencia política en Venezuela, decidimos junto a mi familia, regresar a Chile. Desde marzo de 2017, trabajo como asistente a la educación y encargado de una biblioteca CRA del Instituto Claret de Temuco desde donde organizo talleres y concursos de creación literaria. El año 2017, Ediciones Madriguera de Venezuela publica mi segundo texto llamado “Yasuri del Mar Guasare”, el cual fue publicado intencionalmente de manera digital con el fin de que el texto viaje a través de correos y redes sociales.