TUÉTANO...mas el poema siempre resiste.
*Tuétano.
Andrea Crespo Madrid.
Fundación la poeteca, Colección
primera interperie.
Caracas.
Venezuela, 2018.
pp (24).
Norys
Saavedra Sánchez
Tuetáno se ha convertido en un libro referencial de la joven poeta venezolana Andrea Sofía Crespo Madrid (Valencia, 1995), es su opera prima, podríamos decir que detrás del escenario hay más que historias personales poderosas y que en sus elementos simbólicos demuestran la habilidad y madurez para nombrar la muerte y el dolor como objetos, por decirlo así, que nosotros los lectores podemos palpar casi físicamente, virtud que despliega Crespo Madrid en Tuétano. Ella como protagonista de escenas en movimiento sale y entra con facilidad de las mismas páginas. Nos damos cuenta del cuidado previsto en los textos, semejante al de un entretejido laborioso que plasma en dicha propuesta. Añadiremos a esto la estética del libro tanto en sus páginas como en contexto, decíamos que tenía el hilo de una trama, algo que nos lleva a querer saber qué pasa y adónde nos conduce la autora, por sus descripciones, imágenes, metáforas y aunque no hablamos de un libro de narrativa sí podemos encontrar unos dos textos en prosa que permiten un espacio intermedio para concluir en un movimiento final que devela el sentido de la totalidad del planteamiento.
Tuétano es un conjunto de 22
poemas muy bien equilibrados en el orden del libro, lo que permite descubrir su
unidad temática en consonancia con el
título. En la poética de la autora hay heridas, dolores, pero estos se elevan
más allá de los miedos y ella resiste a la lucha que le toca y al final le
permite salir bien librada al dejarnos este Tuétano...no en balde dicen que
allí se aloja la sustancia.
Formalmente, el libro lo encabeza entre otros un epígrafe del gran poeta español Leopoldo
María Panero que refiere al poema muerto, al escribir para encontrar al
otro...entonces surgen preguntas que nos tocan: ¿Qué tienen en común la autora
con cualquiera de nosotros? ¿Busca algún tipo de redención con esta obra?
Preguntas que surgen cuando empezamos a leer estos poemas auténticos, profundos
y reflejo de que si hay autores jóvenes cuya escritura responde a una
profundidad, una experiencia de vida en carne propia, valga la redundancia.
Considero que en Tuétano hay cuatro momentos
estelares en desarrollo, en primer lugar el tema de la muerte, pero no como una
grisura condenatoria, sino como un hecho que le toca a ella y a todos por igual,
y es que la muerte está a la vuelta de cada esquina, y como dicen: para morir,
basta estar vivos. En este sentido la muerte deviene de las miradas de la
autora que la ve pasearse cerquita y es capaz de encontrarla en la dinámica de
sucesos acaecidos en su entorno y el de los demás, esto hace que aflore Tánatos
sin reservas en sus poemas, como una topografía de un paisaje mortal, ella
dice en:
LA CRUZADA DE LOS NIÑOS
«vino la muerte y tenía un solo ojo
dentro la bala/afuera el cristal
una misma urgencia
la imagen viva no le regresa al niño
hay más hijo en ella/más flores en el puño
y la boca hueca de la roca suena con el brote de las
aguas ²
una madre no pudo deslizar/los párpados de su hijo
un gesto/
como el sueño que se aleja»...(p.9)
(2)Ovidio. Metamorfosis, XIII.
THE CHILDREN’S CRUSADE
«there came death with only but one eye
the bullet inside/ out side the crystal
a correspondent urgency
the lively image will not return the child to her
there is yet more son in it/ more flowers clutched inside her fist
the rock, from out its hollow womb, disclos'd
a sound like water in its course oppos'd,
a mother was unable to close her son’s eyelids
a gesture/
like a dream slippin gaway...»
Sabemos cómo la temática de la muerte se encuentra
presente en la poesía universal y en los textos de este libro nos damos cuenta
que siempre hay conexiones que se tocan de uno y otro lado, la muerte es la
misma y no distingue raza, credo ni condición social. Ya nos dejaba el escritor
italiano Cesare Pavese su visión particular en el poema: Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
(1950). « Vendrá la muerte y tendrá tus ojos/ esta muerte que nos
acompaña/de la mañana a la noche, insomne,/sorda, como un viejo remordimiento/o
un vicio absurdo./tus ojos serán una vana palabra,/un grito callado, un
silencio...» (p.24).
Como segundo elemento a destacar y una pieza
fundamental dentro del libro se encuentra la imagen del padre en una
combinatoria de claros-oscuro que se degradan, hay espacios
intermedios en relación a enfermedad-muerte, variaciones de la hija con el
padre, del padre con su condición de hombre que carga el dolor a cuestas, la confesión de lo trágico... También hay una liberación del dolor hacia
otro estado de las cosas, nunca estancadas sino que se suceden de manera
rítmica en altos y bajos. La poeta dice:
CATATUMBO
«esto leí en el lago:
la degradación de tu padre
comenzará con una boca desigual
extendiéndose
por aquel inmenso desierto de pasos
hasta sus alucinaciones de piedra
el lago se pudrirá bajo la lemna naciente
y un parásito sin garganta engullirá su rostro
(la luz ya no
lo tocará)
sus pies de cera flotarán en el verdor vertiginoso
del lago debajo del lago
tomará el bastón tu viejo para llorar agarrado a algo
hombre que aún ama
inmóvil
alejado del puerto y del jazmín» (p.12).
CATATUMBO
«this i read on the lake:
your father’s downfall
will beginnwith an asymmetrical mouth
spreading
throughout a vast desert of footsteps
up to his rocklike hallucinations
the lake will decay beneath the growing duckweed
and a throatless parasite will gobble his countenance
(light won’t reach him anymore)
his wax feet will float on the vertiginous greenery
of the lake beneath the lake
your old man will need to take the cane to hold onto something as he cries
man whose love endures
motionless
far away from the peer,far away from the jasmines».
En otro poema el padre, causa de los designios en su habla:
NOMBRE DEL PADRE: FALLECIDO
«un nombre muerto comienza a parecerse
a otras palabras
no sabe durar doce días
ya no eres Juan Antonio, Juan Antonio
la asistente administrativa de la muerte la muerte
misma
susurró tus nuevos grafemas
en este diccionario de desaparecidos:
camilla doce/estado crítico/parásito de
sangre/proscrito de miel
dentro
de una vasija...» (p.13).
FATHER’S NAME: DECEASED
«a dead name begins to resemble
different words
it doesn’t know how to last twelve days
you’re not Juan Antonio anymore, Juan Antonio
death’s administrative assistant death it self
whispered your new graphemes
in this dictionary of those whodisappeared:
bed number twelve/ critical status/ blood parasite/ deprived of honey
encased inside a vessel...»
En este marco de situaciones va tomando cuerpo el leit
motiv de esta obra y los poemas en lo inminente. Llega a mi memoria aquel
sentimiento en la poesía del poeta norteamericano Mark Strand en el poema Elegía
a mi padre (1979): «...Seguiste muriendo/ Nada te pudo detener./ No el
pasado./ No el futuro con su buen tiempo./No la vista desde tu ventana, la
vista del/ cementerio./No la ciudad./ No la terrible ciudad con edificios/ de
madera./No el fracaso./ No el éxito /No hacías nada sino seguir muriendo./ Te
llevaste el reloj al oído./ Sentiste como caías...» (p.46).
Claro que la figura del padre abarca una mayor
potencia simbólica y real con un tercer elemento que sería: la indagación y
exploración del poema como ese cuerpo que es materia y sufre igual que una
parte del cuerpo amputado del padre. Si bien este libro nos habla de temas
existenciales como la muerte, la enfermedad, el duelo, también hay una
indagación por parte de la autora en la morfología del poema, en su existencia,
en el sentido del mismo, en una cadena de significantes que quiere tomar fuerza
o perecer.
EL GOLEM
«nuestra misión
regurgitar el lenguaje reverberar esta gramática
hacerla muñeco de barro/autómata
hasta que escriba por nosotros
cualquier línea sin temor a la vida
sin temor a
saber que un demiurgo se toca
bordeando su estiércol. ..»(p.14)
THE GOLEM
«our mission
to regurgitate the language to disturb this grammar
turn it into a clay figure/ automaton
until it begins writing in our stead
a line freed from the fear of living
without fear of knowing that a demiurge touches himself
circling his excretions.. . »
Podemos seguir leyendo en este poema:
P-6
«...somos guiados hacia las secreciones del poema
sus costuras latiendo indiferentes
para presenciarnos de nuevo
desde la herida
así se agita un verso desde la médula
acaba simulacro de traducción
se vuelven ilegibles los números que sufren ser identidades
hasta que retumba una garganta cubista y nos recuerda:
toda la vida es fragmento
y esto tampoco importa...»(p.16)
P-6
«...we are steered towards the poem’s secretion
its stitches beating indifferently
to once again witness us
from within the wound
that’s how rattling the verse by the spine
ends up transitioning into a translation drill
the numbers pained by being identities become unreadable
until a cubist throat trembles to remindus:
all life is a fragment
and this does not matter either.»
Por lo dicho anteriormente sentimos que hay una búsqueda en su escritura
que viene acompañada de un aullido, la búsqueda en el poema para expresar ese
algo que puede quedar a la deriva, pero que se precisa salga a flote, como tabla
de salvación o condena, pero antes, tendrá que chocar con múltiples tempestades
y rehacerse de nuevo y hasta sanar con la propia saliva. Leopoldo María Panero
dejaba escrito y nos recuerda en el libro Locos (1995): «El poema hecho
trizas/ desnudo cae de mi mano/polvo en los labios, y muerte/cuando aparezco en
tus ojos...» (p.496).
Un cuarto elemento no tan visible como los dos primeros es la voz de la
autora en su conciencia de mujer que
escribe, mujeres que sin miedo y con riesgo son protagonistas que pasan por
ser hijas, poetas o integrantes de la sociedad donde viven sin cortapisas. Su
voz poderosa dice:
REMAKE O MUERTE CON DIGNIDAD
«una mujer oye al espíritu de su silencio
tiene miedo de estar cerca
(no sabe por dónde empezar)
en algún lugar del desierto
hay un bosque delante de nosotros
(y tampoco sabremos por dónde empezar)
quédate cerca, le dice a aquella
yegua vieja de cansancio/de viento en las crines
todavía hay flores de amatista sobre la mesa y una articulación
que nos suena a marea
una mujer quiere ser encontrada por siluetas de cedros
lleva consigo una pregunta:
¿cuál es esa canción que se canta para los muertos?...» (p.17).
REMAKE OR DEATH WITH DIGNITY
«a woman listens to the silence of her spirit
she’s afraid of being near
(she doesn’t know where to start)
somewhere in the desert
there is a forest right before us
(and we won’tknow where to start either)
keep close, she advices her
old mare consumed by exhaustion/ by wind in her mane
there are still amethyst flowers on the table
and an articulation thatr esembles
the washing and swaying of the tides
a woman longs to be found by oak silhouettes
carrying within her an interrogation/question:
which is the song to be chanted for the dead?...»
La autora sigue por estos senderos:
A–26
«...una mujer se duele y repite y repite y repite
hay que pensar en el otro
está allí está allí
y existe.» (p.23)
A–26
«...a
woman grieves for everyone and repeats and repeats and repeats
one must think
about the others
they’re there
they’re there
and
exist.»
Crespo Madrid llega a tocarnos con su espiritualidad en su condición
como mujer, un sabiduría que nos remite
a grandes poetas venezolanas, como Hanni
Ossott quien nos advierte en Del país
de la pena (1985): «...Tú llegaste del país de la pena. ¿ Adónde,
adónde?/El mar se abre en mí, vasto/para lavarme, regarme/ poco a poco voy
hacía él/ con respeto./ Y lejos veo los barcos/ barcos cargados de llanto, de
indignación contenida/ barcos magdalenas...» (p.429).
La autora marca su propio sendero, en ese espacio que la une a otras voces de grandes
poetas venezolanas que la precedieron, una ruta propia que va de su condición de poeta venezolana, a un tránsito que la lleva al sentido más universal de su
propuesta, sin olvidar su origen.
La palabra Tuétano refiere a la Médula de los huesos, al tallo de una
planta, a la parte fundamental de un asunto. A mí me recuerda una delicia rara
al probar ese sabor en los huesos conque hacemos las sopas. Pero claro que hubo
antes de esto el dolor del sacrificio... En este libro como un lector más podemos encontrar esos aspectos y momentos que decía anteriormente: escenas de
alguna película, allá la amputación del padre, más allá los muñones, la
cicatriz del cuerpo y del poema, el dolor en uno, en ellos, en nosotros, los
momentos de quiebre, el fragmento de las palabras, la necesidad por expresar el
duelo y quizá la rabia que deja. Este libro nos permite sumergirnos y sentir la
profundidad de la propuesta de la autora donde podemos conversar con ella de lo
vivido. Tuétano tiene varios
caminos y varias preguntas que nos deja. Una de ellas es la que me surgió al
principio como lectora: ¿Qué tienen en común la autora con cualquiera de nosotros?
y uno de sus versos nos responde en el poema A
una psiquiatra :«...sé poco de tus
muertos/ desconozco si se asemejan a los míos/ si tienen sus propias muecas/ sé
poco de tus rizos/del lodo que te recorre las comisuras de los labios...»
(p.16).
Crespo Madrid ha manejado con
inteligencia su primer libro, no tenemos duda, añadimos que se cuenta para
conjurar la muerte, lo latente, el hospital, la calle, las aulas, imágenes
duales que perduran en la memoria del lector. Celebramos que Andrea Crespo
Madrid nos haya obsequiado su palabra que conmueve.
Diré que este espacio se realiza desde
la pasión por la lectura antes que la crítica especializada. Siempre invitamos
al lector a explorar los caminos de la poesía, que seguramente los llevarán
tocar y abrir más puertas que no hemos podido abrir. Me atrevo a comentar que
la lectura de este libro la acompañé de otra de mis pasiones que me une a las lecturas (la música) esta vez acompañé Tuétano de la canción de la banda
norteamericana (The Smashing Pumpkins - 1979): «... Andwedon'tknow/ Justwhereourboneswillrest/ TodustIguess/
Forgottenandabsorbedintotheearthbelow...». «...Y simplemente no sabemos/
Dónde descansarán nuestros huesos/ En el polvo, supongo/ Olvidados y absorbidos/ Debajo de la tierra...»
Hacemos un aparte para referir que los
poemas en inglés han sido tomados del libro Tuétano (Marrow), en
su edición bilingüe de la editorial Ojos de Sol, Madrid, España (2020). La
traducción es de Alejandro Oliveros, lo que nos permite explorar cómo los
poemas en inglés adquieren otro hermoso ritmo. Por lo cual queríamos que el
lector pudiese acceder al contraste de los dos idiomas y apreciar el trabajo
del traductor.
Agradecemos a los lectores por la
lectura de esta antesala al hermoso Tuétano. Para finalizar la poeta nos
deja su verso en Apuntes de clase: «...atravesando el frenillo. El poema
jadea./ Nuestro esfuerzo es inútil./ Una boca quiso dormir a la bestia, mas
el poema siempre resiste.» (p.21).
*Tuétano forma parte de la colección Primera
interperie (Poesía), de la Fundación la poeteca. Consta de 24 páginas y 22
poemas, en su primera edición del año 2018, Caracas, Venezuela. Hay una edición bilingue llamada Marrow,
Editorial Ojos de Sol, 2020, Madrid, España. Traducción al inglés por Daniel
Oliveros. Prólogo Carlos Katan. Pueden acceder al libro Tuétano en su versión
digital y descarga gratuita mediante el enlace virtual de la Fundación La
poeteca: https://lapoeteca.com/nuestros-libros/
![]() |
| De la degradación de la materia. Fotobook: Norys Saavedra |
Referencias
Campaña,M.(2007).Casa de luciérnagas. Antología de poetas hipanoamericanas de hoy. Barcelona. España: Ediciones Bruguera.
Crespo,A.(2020).Marrow/Tuétano(D.Oliveros,trad.).Madrid. España: Editorial Ojos de Sol. Edición bilingüe(Español-Ingles).
Crespo, A. (2018). Tuétano. Caracas.
Venezuela: Fundación la poeteca (Colección primera interperie).
Panero,L.(2010).Poesía completa (1970-2000).(Edic. de Túa Blesa).Madrid. España: Visor libros.
Pavese, C. (1989). Vendrá la muerte y tendrá tus ojos ( R. S
Bacigalupo, trad.) Lima. Perú: Editorial Nido de cuervos. (Original
publicado en 1950).
Strand, M. (1979). 20 Poemas. (O.
Armand, trad.).Caracas. Venezuela: Fundarte (Colección Breves/ Nº 20).
Andrea Sofía Crespo Madrid
Venezuela, 1995. Traductora y licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca, donde obtuvo una beca de colaboración (2017-2018) para estudiar la obra de Rafael Cadenas. Editó para la revista Canibalismos (2015-2017). Ha publicado Tuétano (La Poeteca, 2018), Tuétano/Marrow (Ojos de Sol, 2020) en edición bilingüe al inglés y Ayes del destierro (Libero, 2021).


