1.
El espíritu se va si no lo cuidamos
agarra su propio camino si se incomoda
toma su propia medicina si se enferma
se va como si nada, pasando sobre el mar
no dice adiós
se aleja sin remordimientos,
sin culpas
en su ausencia
dejamos de ser sagrados
nos
volvemos algo sin nombre.
Kanimajb’iriqak’u’xwikqilijtaj
kuchapb’iriub’ewexyakatajroyowal
kutijq’anriukunab’alwixyowajik
eb’a’wkcha
kan chi qech
majroyowalkanimajb’ik
majumak,
wimaj
maj
chi qapatan
manojloq’ob’al ta chik.
(Piedra
Abaj’, Editorial Cultura, Guatemala 2009)
2.
Hay
tanto guardado en los puños
que
jamás se podrán cerrar las manos,
dispersas
las líneas del destino,
añejada
la sustancia de nuestros sueños,
ajusticiados
por el inmenso tiempo,
movimientos
que retumban,
movimientos
que tiemblan,
hormiguero
en movimiento,
caminos
para irnos tan lejos,
hasta
donde no nos alcancen los espejos
irnos
fuera de nuestro lenguaje para regresar
con el nombre de nuestra historia grabado en
la sangre,
estamos
celebrando los huesos junto al clan del camino,
heredamos
el viaje a todo lo que nos ha nacido.
3.
Me gusta besar
cicatrices
allí donde la
piel se hace más fuerte
allí donde los
recuerdos son visibles
cicatrices de
todas las formas y tamaños
pequeñitas
sobre los labios
en los
parpados, en la miradas,
me gusta besar
cuerpos mapeados
pintados con el
filo del destino
me gustan las
cicatrices
porque allí el
dolor encontró su forma
creciéndose de
nuevo la piel
justo donde hubo sangre, donde hubo herida.
4.
La conciencia de la piedra
habla desde su centro
dice nuestro
nombre,
la piedra busca su
mano
y nuestra mano
busca su piedra
en su centro guarda
nuestra suerte,
nuestro duro
destino
nuestro blando
destino,
mi piedra y yo nos
atravesamos
la lance unas
cuantas veces
regreso
fragmentada,
lengüeteada por el
sol,
sudando estaba su
corazón,
cuando me la trague
a pedacitos
para que no se
perdiera.
Le uno’jinik le ab’aj
pa sin uk’u’xkch’awwiuloq
kub’ijriqab’i’
riab’ajkutzukujri sin uq’ab’
are k’uriqaq’ab’ kutzukujri sin rab’aj
pariuk’u’xuk’olomwiriqak’aslemal
rik’axalajqab’e
rich’uch’ujalajqab’e
riwab’ajwachi’l in kqaq’axejchib’ilqib’
rich’ab’ jalajojmul
in wulinaqchikkintzalijuloq
in
req’om chi rumalriq’ij,
kuch’ork’atanriuk’u’x,
rechkinb’iqb’ipataqb’a’
rechmanksachtaj.
(Piedra
Abaj’, Editorial Cultura, Guatemala 2009)
5.
Amiga, hermana, compañera, wotz, in chaq’, [1]
Pudiese seguir abrazada a ti por siglos
como siglos han pasado desde que intentaron
borrar nuestros pasos
te abrace y sentí que nunca fuimos lejanas,
me inundo una tibieza que hizo sonrojar mi
rostro
y quise seguir abrazándote por mares, ríos,
montañas, ciudades,
porque en tu abrazo reconocí a las mujeres de
mi pueblo
porque en tú abrazo reconocí mi propio espejo
porque cuando se nos aguaron los ojos
sucedió que el universo habló por nuestra
mirada
y así como quise seguir abrazada a ti
quiero seguir fuertemente abrazada a mí.
[1] Hermana mayor, hermana menos en maya k’iche’
Créditos:
Traducción de poemas al maya k’iche’: WelRaxulew
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Rosa Chávez
Guatemala (1980). Poeta de origen Maya K’iche’ Kaqchikel. Ha publicado los poemarios Casa Solitaria (2005), Piedra Abaj’ (Guatemala, Costa Rica, Nueva York 2009/2019) El corazón de la piedra (Venezuela 2010), Quitapenas (Guatemala 2010) AWAS secretos para curar (Guatemala 2,014), Fanzine Abya Yala (Guatemala 2017). Su obra aparece en distintas revistas, obras de teatro, memorias y antologías de poesía en Latinoamérica, Europa y Estados Unidos. Parte de su obra ha sido traducida al maya k’iche’ inglés, francés, alemán, noruego
