SHAMAN WOMEN
“Ay que bonito es volar,
y a las dos de la mañana
y a las dos de la mañana,
ay que bonito es volar
ay mamá…”
La bruja
Anónimo
Entre
plegarias y peticiones
The
Healers,
las
curanderas: the shaman women,
con
su canto abren el cuerpo del enfermo.
La
cura está en el vibrar de su lengua,
en
el pirúl, la ruda, la jarilla, y el
tepozán.
La
calentura se cura untando manteca
y
cominos en la pancita del enfermo.
El
espíritu de aquella niña
lo
tiene ido por el espanto,
bebe
agua, spits on the baby’s face,
grita
su nombre tres veces
devolviéndole
el color al cuerpo;
la
niña ha dejado de llorar.
Se
canta para sanar,
whispers
the shaman woman.
Una
semilla de amaranto
Por
poquito muere en la hoguera de la ciencia.
Escucha
el llanto para entender la enfermedad,
sueña
para encontrar el canto que nos cure.
Nuestra
medecina siempre estuvo primero.
The
chant was born to heal,
el
canto ha nacido para sanar.
SOLARIO
Las agujas de un reloj roto han tocado las doce.
El sol parpadea por una gran ventana,
ilumina nuestros rostros, y busca refugio en sus
cabellos.
Todo ha quedado intacto: la copa rota, el
pensamiento perdido,
y la voz sin cuerpo de aquella mujer que
hilvana.
Te esperaba, buscándote entre recuerdos
inquietos.
En la noticia de hoy, ha leído que “una letra
puede ser poesía”.
Un estallido desenfrenado también es poético.
Arrugados eucaliptos reverdecen en la ciudad,
agitan su ceño fruncido al ritmo de una hebra cobriza.
Reflexiona por un prolongado tiempo:
Una mujer muda ha recobrado su voz en la lejanía.
Una niña salta la cuerda; el bullicio de su soga imita
la risa de su inocencia.
Tres libros se hojean, una taza de café
abandonada se lava,
un puñado de lapiceros sin tinta caen al suelo.
El solario nocturno parpadea cansancio; sus vidrios
debilitados
esperan a que el sol vuelva de nuevo.
MOVIMIENTO
Sus
alas: pies errantes se mueven como el sonido,
a
la esperanza le cargan a cuestas
y asoma su lengua confusa y sedienta.
Un
enjambre de mariposas humanas ha emprendido el vuelo,
sus
diminutos cuerpos se deslizan sobre el bestial monstruo de metal.
“Nadie
ha de caer”, parpadea una multitud de
ojos
que
al mirarse pronuncia cansancio y temor.
Al
movimiento le crecen raíces que se desplazan
con
fuerza sobre una tierra que abrazan como suya.
Al
movimiento le crecen múltiples lenguas
que
al agitarse en conjunto, avivan esperanzas caídas.
SILENCIO
En la tercera
línea del palacio celeste,
se inscribe
el nombre secreto del silencio.
Un ojo sin
rostro se cubre con un manto de luz,
de la nada, esculpe
la materia.
El silencio
habita en los tres mundos,
se corona de
gloria eterna,
debajo de él
nada existe,
la tierra es
el eco de su pensamiento.
〰
Masiel M. Corona Santos
Mexicoamericana. Poeta bilingüe, M.A.
en Literatura Hispánica, Lingüística y Civilización (CSUSB). Se certificó en la
enseñanza del idioma inglés (CSUF). Lic. en Literatura Hispánica y Cultura,
Especialidad en Estudios Chicanos/ Latinos (UCI).Ha publicado en LiteraryJournalVoices(2019, 2020), Círculo literario de Mujeres, Enpoli, De-lirio, Fémina,
El Beisman, Alma América, Contraste Político, La Coyol Revista Literaria, La
Ninfa Eco U.K. Ha participado en La poesía Salvará al Mundo: Primer Festival
Internacional de Poesía México 2021 (Secretaría de Relaciones Exteriores)

